dimecres, 5 d’octubre de 2016

"Con otros ojos", de Betsabé Garcia



Betsabé Garcia
Con otros ojos. La biografía de Montserrat Roig
Barcelona, Roca Editorial, 19’90 euros, 430 págs.

Andreu Navarra

                Hace setenta años nacía en Barcelona Montserrat Roig i Fransitorra (1946-1991), escritora libérrima, buscadora incansable de voces urbanas: novelista, actriz, periodista, viajera incansable, historiadora y espíritu inquieto. La efeméride nos permite regalarnos esta biografía que supera con creces la bibliografía existente sobre el personaje, aportando un inmenso caudal de documentación inédita o desconocida. En definitiva, una oportunidad única de conocer a esta gran intelectual y a quienes la rodearon y acompañaron.
El tono de la autora no es muy familiar por nuestras latitudes. Se ha señalado la vocación o el aire galdosiano desde el que escribe Betsabé Garcia. Es cierto, ese aire de crónica de la ciudad favorece al libro, y lo hace extraño en un lugar que abusa de la superficialidad o su reverso, el engolamiento académico. Además, se le añade al texto una ironía inglesa que convierte en magistrales algunos de los pasajes del libro, como la obertura o el capítulo de la Caputxinada antifranquista de 1966. Montserrat Roig es un puntal del pensamiento democrático catalán y español a caballo entre el tardofranquismo y los años ochenta, que Roig retrató con mano maestra en sus numerosas crónicas y narraciones. Esta biografía es, además, una crónica de la ciudad de Barcelona, desde los tiempos de la Mancomunidad hasta los momentos inmediatamente anteriores a los Juegos Olímpicos, pasando por los oscurísimos tiempos del franquismo; así como, también, un retrato generacional y una reconstrucción de los feminismos desarrollados en la capital catalana entre 1939 y 1991. Una perspectiva, pues, doblemente femenina. Que ha de celebrarse por su extremo celo documental y por la construcción novedosa del discurso, que no renuncia a los recursos ni la seducción de la novela, sin serlo.
                Tonos americanos, rigor y frescor. Con las buenas biografías, excepto si retratan a un tirano o a un personaje manifiestamente vil o repugnante, es normal que se note que el biógrafo acabe amando al biografiado. En el caso de Con otros ojos ocurre otra cosa, aún más sorprendente, que es el hecho de que sea el lector mismo el que acabe encariñado con Montserrat Roig, junto a todos quienes la acompañaron en su viaje fulgurante. 

Publicado en "La Aventura de la Historia", Núm.215, Septiembre de 2016.

7 comentaris:

  1. ¡Estimado profesor andreu!:

    Acabó de comprar tu libro "El espejo Blanco", he leído ya la tercera parte del mismo.
    Vaya por delante mi enhorabuena , está muy bien escrito y bien trabajado.
    Dicho esto, debo decirte que discrepo radicalmente de muchas de tus aseveraciones y juicios de valor sobre el periodo de stalin.

    Y disiento de ellas, porque se adscriben al paradigma anti-stalin (tanto en la versión trotskista como en la de la guerra fria).
    A mi juicio este interpretación ya no puede mantenerse por su falsedad sobre la base de la evidencia primaria existente- especialmente la aparecida entre 2006 y 2013-.Desgraciadamente, incluso hasta los especialistas la soslayan ó la ignoran.

    Hay una serie de autores- muchos de ellos rusos- que trabajan en esta línea, pero te citaré al norteamericano Grover furr - en la senda del camino abierto por los sovietólogos revisionistas Arch Getty y Robert Thurston- y el profesor español Antonio Fernández Ortiz.
    Aquí tienes las indicaciones bibliográficas que quizás sean de tu interés:

    *Grover Furr:https://en.wikipedia.org/wiki/Grover_Furr

    *Antonio Fernández ortiz:

    http:http://tribunaymemoria.blogspot.com.es/2013/07/el-circulo-cercano-de-stalin-entrevista.html

    Estoy abierto a tus críticas y sugerencias.
    un saludo.

    Rafael granados.

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    1. Gracias por sus palabras y aseveraciones. Sin embargo, solo diré una sola: yo he escrito un libro sobre comentaristas españoles, no sobre la URSS ni sobre Stalin. No es un libro de sovietólogo, sino de hispanista. Si reporto ideas trotskistas o propias de la Guerra Fría es porque los autores que cito están inmersos en esos movimientos. En cualquier caso siempre lo señalo. Muchas gracias y un saludo.

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  2. ¡Estimado Profesor Andreu!, gracias por su respuesta, entiendo perfectamente la concepción de su libro.

    Pero su libro me ha interesado aparte de su valor intrínseco para hacer un escrutinio critico de la "evidencia" que puede aportar esta literatura testimonial (por ejemplo los memorialistas ex-miembros del PCE).
    Mi juicio es francamente negativo ya que se trata de afirmaciones "a posteriori" de antiguos miembros del PCE, desengañados ó renegados, tamizadas por las campañas anti-stalin de Kruschev y de la guerra fría.

    *Veáse una crítica de esta literatura testimonial cómo "fuente histórica"en Annie Lacroix Riz:Les sources d’« Apocalypse Staline » sur France2:http://www.voltairenet.org/article189199.html

    Valgan cómo ejemplo algunos casos.

    *El caso del marido de Nekrasova narrado por José Fernández Sánchez es a mi juicio pura propaganda anticomunista,El procedimiento administrativo del NKVD impedía transmitir información de cualquier tipo sobre un preso recién liberado al mismo afectado.

    *El testimonio de Luis Lavín sobre el proceso del general Rigachov es también apócrifo, y de hecho una invención gratuita sobre la supuesta intervención de Stalin.Rigachov fue juzgado por su relación con la conspiración criminal de Yezhov ó "yezhoschina", no por una frase que molestase a Stalin sobre la calidad de la aeronáutica soviética.
    *Las afirmaciones de Jesús Hernández caen en el repertorio de la propaganda de la guerra fría sobre el Pacto Molotov-Ribentropp.De hecho, cómo senaló Carrillo a Régius Debray y a Max Gallo en 1976, este pacto no supuso ninguna dificultad para los comunistas españoles que se resume en la frase que se decía entonces"Estos cerdos- se refiere a los apaciguadores occidentales prohitlerianos- tienen lo que se merecen"(Mañana España,pags.93-94,Ed.Akal).

    Tampoco en Francia tuvo el impacto de "bomba" que supuestamente ocasionó en el movimiento comunista, se trata de otra leyenda de la guerra fría.

    Ver el artículo de Annie Lacroix Riz:LE PCF ENTRE ASSAUT ET MEA CULPA : JUIN 1940 ET LA RÉSISTANCE COMMUNISTE(2007):http://www.historiographie.info/Le%20pcfentreassautetmeaculpav2.pdf

    *Por último , usted cita a la profesora Luiza Iordache.El anticomunismo furibundo de esta autora le impide ser objetiva cómo se demuestra en el escamoteo de la evidencia existente que no encaja en sus tesis previas.

    Se podría hacer una crítica muy extensa de otras muchas afirmaciones falsas ó puras tergiversaciones hechas por estos autores contenidas en su libro.

    Un saludo.

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    1. Estimado, Ud. dice comprender el propósito de mi libro, pero no demuestra haber entendido gran cosa en ese sentido. ¿Qué tiene que ver un libro sobre viajeros españoles en la URSS con su escrutinio sobre la veracidad de esos memorialistas? La verdad que yo buscaba era la mentalidad de esos autores, no el valor de la sociedad soviética o su tergiversación. Si un señor fue a la URSS y describió horrores, aparece en mi libro al lado de otros señor que fue a la URSS y describió maravillas. Mi libro versa sobre documentos humanos de estancias en la URSS, no sobre el valor político o humano de la URSS. No he hecho un libro como los de Carlos Taibo. Cito a Iordache, pero también a Kharinotova con no pocos elogios, y es una autora claramente prosoviética. Sender me interesa tanto como Hernández, y es posible que ambos mintieran. Mi deber era reseñarlos a ambos, como debía distinguir entre arrepentidos discretos (Tagüeña) de ruidosos e instrumentalizados (Castro, Pelayo de Hungría). De eso versaba mi investigación: filiar, mostrar testimonios. La tergiversación, la instrumentalización y selección, forma parte de un enfoque cultural o de las mentalidades. Describo momentos ideológicos, no verdades políticas o morales. La verdad sobre el valor de la experienicia soviética, su escrutinio, son absolutamente ajenos a la naturaleza de mi libro. A la hora de medir el valor de un historiador me trae totalmente sin cuidado su adscripción ideológica: los trileros se identifican pronto, tanto de una bandería como de la otra. Asimismo, si Ud. desea rebatir a Iordache, me parece totalmente legítimo. Es más, le animo a escribir un libro que contenga sus inquietudes, seguro que encontraría editor, especialmente si renueva las fuentes. Vierta en su estudio sus revelaciones y yo lo leeré con mucho gusto. Yo estoy seguro de no haber escrito un libro sobre la verdad política soviética: de hecho, no he leído ni un solo documento ruso. Escribir sobre eso sin entrar en un archivo ruso, eso sí que sería una auténtica tergiversación. Pero yo no sé ruso, he escrito sobre el espejo blanco diseñado por españoles. Hablo de Pla, no de Kruschev.

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  3. ¡Estimado Andreu!,gracias por su respuesta.Naturalemente soy consciente que su libro intenta atrapar( y lo consigue muy bien) esos momentos ideólogicos y antropológicos de la literatura (y la experiencia) de viajes.

    Perdoneme por mi mania de verificar los hechos que apuntan algunos de estos autores, normalmente los más antisoviéticos del espectro,ya que tratándose de hechos muy graves es casi un deber "moral" clarificar si acontecieron realmente ó son meras tergivesaciones.

    Es evidente que muchos de estos autores de memorias más tardías escribían al socaire de la propaganda de la guerra fría, sin mostrar el menor escrúpulo crítico.

    Esa es la razón que me impulsa efectuar comprobaciones de este cariz.

    Un saludo muy cordial.

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  4. Me han hecho el mismo reparo en una reseña respecto a Jesús Hernández. Algo hay de cierto: acepto la crítica. De todas formas, estoy lejos de aceptar lo que escribió Hernández acríticamente. Digo, textualmente, que fue un nuevo Las Casas, en lo bueno y en lo malo. Las Casas fue una poderosa voz de conciencia, pero mintió y exageró. Una figura ambivalente. Mi libro no es comunista ni anticomunista, es un seguimiento de un tema central de la cultura española del siglo XX. Para mí, tan apasionantes son Sender o Carrillo o Claudín como Nin, De los Ríos o Pestaña. Respecto a Pelayo de Hungría, aludo a la tergiversación explícita y ampliamente. Se me señala que no "subrayo" suficientemente la "instrumentalización" de Hernández, lo cual implica: 1) que algo de indicación sí hay en este sentido y 2) una "instrumentalización" no equivale a mentira, sino a uso interesado. A veces Iordache sirve, precisamente, para desenmascarar lagunas de memorialistas. Pero cierto, ignoro cuál fue el alcance de esa tergiversación. En el futuro igual indague más en esa etapa. La verdad es que "lo mío" es el período 1898-1930. Mi amor incondicional va para Morote, Casanova, y Chaves Nogales. Espero que no se note demasiado. Un abrazo y gracias por haber señalado un punto débil.

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  5. ¡Estimado Andreu!:

    Perdone que no haya contestado su interesantísima respuesta sobre Jesús Hernández , no he tenido tiempo y ahora estoy releyendo al microscopio su libro y le indicaré si me lo permite mis desacuerdos.

    Debo decirle en todo caso que su libro lo considero honesto, no asi el de avezados sovietólogos profesionales, pienso en uno que acaba de salir , el de Sheila Fitzpatrick,"El Equipo de stalin", editorial crítica.También hace un uso abundante del memorialismo pero es dificil deslindar el fraude de la deshonestidad en el conjunto de esta obra.

    Un cordial saludo.

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